La Reforma Eléctrica es una amenaza al medio ambiente; urge modificarla


Preámbulo

Son muchas las voces de expertos y organizaciones de la sociedad civil que advierten que aprobar la reforma eléctrica, sin cambiarle una coma, agravará el ya preocupante deterioro ambiental en México.

En COPARMEX creemos que es posible tener desarrollo económico y, al mismo tiempo, fomentar la sustentabilidad. No son excluyentes.

En esta Señal COPARMEX destacamos los principales compromisos internacionales asumidos por México para preservar el medio ambiente y frenar el calentamiento global; identificamos los elementos de la reforma que son contrarios a este espíritu, y proponemos alternativas de solución.

Compromisos Internacionales que México estaría incumpliendo con la Reforma

En materia de derechos humanos: El Consejo de Derechos Humanos de la ONU votó y aprobó una resolución para reconocer el derecho a un medio ambiente seguro, limpio, saludable y sostenible. El principio 12 de la Carta de la Tierra se relaciona directamente con la dignidad, la inclusión y el bienestar; establece que debemos: “Defender el derecho de todos, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías”.

La Agenda 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París: En el año 2015, 193 países, incluido México, firmaron el compromiso de cumplir con la Agenda 2030 y los 17 ODS. En línea con ello, se impulsó la Ley de Transición Energética donde se estableció una participación mínima de 35% de energías limpias en la generación de energía eléctrica para el 2024 (con metas intermedias para el período 2018 y 2021). Sin embargo, México se ha quedado corto en la implementación de políticas y medidas climáticas. Hoy está lejos de cumplir con el Acuerdo de París; las metas voluntarias al 2020 sólo se han cumplido en un 30 por ciento.

T-MEC: La reforma violaría el Artículo 24.1 del Tratado entre México, Estado Unidos y Canadá (T-MEC) ya que atenta contra la prevención y la reducción de emisiones contaminantes. Además, el Artículo 24.3 que señala que cada país procurará asegurar que sus leyes y políticas alienten la protección ambiental, lo cual claramente no ocurrirá y México podría hacerse acreedor a sanciones por violentar el tratado.

México en sentido contrario a otros países: No hablemos ya del mundo desarrollado, veamos qué ocurre con naciones como la India, Indonesia o China. Ellos han acelerado su cambio energético al sector renovable. El ejemplo es la India que en tres años duplicará el sistema eólico y solar de México. Con la Reforma, vamos en el camino opuesto.

¿Qué ha ocurrido en este sexenio?

Se le ha dado la espalda al medio ambiente. Hemos sido testigos del desmantelamiento de instituciones y de la asfixia presupuestal, el caso más evidente son los recortes a la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) encargada de reforestar al país y combatir los incendios forestales, lo que redujo gravemente su capacidad de operación. Pero no es el único caso, dependencias federales encargadas de la protección y promoción ambiental, tales como la Secretaría de Recursos Naturales (SEMARNAT), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), en promedio han sufrido recortes del 30 por ciento de sus recursos necesarios para operar y cumplir sus funciones.

La reforma eléctrica revela plenamente el desinterés de esta administración por el medio ambiente, poniendo por encima de la salud y la ecología a las finanzas de PEMEX y la solución de problemas que generó como es la sobreproducción del combustóleo. La reforma apuesta por generar electricidad para la CFE quemando combustóleo y carbón, esto a todas luces es inaceptable cuando hay alternativas limpias, económicas y renovables que pueden ser aprovechadas y que México tiene en abundancia.

COPARMEX está a favor de leyes y políticas eficientes orientadas a la descarbonización de la economía

Cada año, 48 mil mexicanos mueren prematuramente a raíz de problemas de salud relacionados con la contaminación del aire, según expertos del Instituto Nacional de Salud Pública. Esto no puede seguir.

La reforma planteada eliminará uno de los grandes avances logrados, que es la competencia por la generación, que incentiva el desarrollo de Centrales Eléctricas Limpias, las cuales hoy despachan a costo cero. Otro mecanismo que está en riesgo y demostró ser eficiente contra el cambio climático son los Certificados de Energías Limpias (CELs), la cancelación de éstos afectará el derecho de las generaciones presentes y futuras de mexicanos a un ambiente sano.

Los representantes del gobierno han señalado que la CFE invertirá en una gran planta solar en Sonora en los próximos años para cumplir con las metas; sin embargo, surgen varias preguntas: ¿Por qué no lo han hecho a 3 años de haber asumido el poder y por qué han criticado a los particulares señalando que ese tipo de energías son intermitentes? cuando lo que hemos visto en todo el país con la generación contaminante de CFE son apagones cada vez más frecuentes y prolongados.

En Europa, muchos países dependen de energías renovables como la energía solar o eólica y cuentan con sistemas confiables. México sin lugar a duda puede también lograrlo, pero solo será posible si el gobierno y la iniciativa privada trabajan de la mano. La reciente visita a nuestro país de Jeniffer Granholm, Secretaria de Energía de Estados Unidos, revela la grave preocupación internacional que esta reforma ha provocado. No debe pasarse por alto la posición de la administración de Joe Biden, primero sobre el impacto negativo de las reformas energéticas en la inversión privada de estadounidenses en México y, segundo, sobre la oportunidad de asociarse con nuestro país en el impulso de la energía limpia “para hacer que América del Norte sea un área económica unificada con objetivos hacia la descarbonización”.

México no puede darse el lujo de ir en sentido contrario al mundo y a los esfuerzos globales por disminuir las emisiones contaminantes a la atmósfera. Las familias mexicanas merecemos energías limpias y a precios justos y accesibles para todos. Ya hemos visto, y sufrido como consumidores, lo que ha pasado con las gasolinas: no bajaron de precio pese a las promesas. Es difícil creer ahora, como se ha prometido, que sin competencia, cerrando la puerta a energías renovables y apostando por generación altamente contaminante México estará mejor.

En nuestra propuesta de nuevo modelo para el País, denominado Economía de Mercado con Desarrollo Inclusivo, nos hemos comprometido a impulsar: “Políticas públicas que promuevan el cuidado y mejoramiento del medio ambiente, la actividad económica sostenible y sancione a empresas, personas y gobiernos que lo impacten negativamente”. Por ello creemos que si las leyes del año 2013 necesitan mejorarse que así sea, pero para poner a México a la vanguardia en competitividad, desarrollo económico y generación de energías limpias, y no convertirlo en una vergüenza internacional por su desprecio al medio ambiente.



























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