Reconocemos el trabajo del INE en la consulta de revocación de mandato.




Los ciudadanos hemos ido ganando terreno frente al poder público, particularmente durante los últimos 31 años, desde la creación del IFE (ahora INE). Nuestra Constitución es precisamente el principal mecanismo de contención de los abusos del poder; no está redactada para limitar nuestros derechos, sino al contrario para reconocerlos y protegerlos, a quien limita es a las autoridades.

Reformas constitucionales de hace pocos años hicieron posible que participemos aún más en la evaluación de nuestros gobernantes y así juzgar si deben permanecer en su cargo o que este les sea revocado por haber perdido la confianza de los ciudadanos. Por desgracia, el primer ejercicio de consulta sobre revocación de mandato, no entusiasmó a los electores sino al gobierno y su partido y el resultado fueron recurrentes violaciones a la ley por parte de funcionarios públicos y una baja participación este domingo 10 de abril. En esta Señal COPARMEX analizaremos las razones que están detrás de ello e identificaremos las lecciones que nos dejó para el fortalecimiento de nuestra democracia participativa.

La consulta de revocación

Es la primera revocación de mandato que vivimos en México y quedó claro que hay mucho por aprender y mejorar si queremos que este mecanismo de participación ciudadana no quede en letra muerta.

En materia legal, desde el inicio hubo “trampa” si consideramos que lejos de ser una iniciativa solicitada auténticamente por los ciudadanos, fue el propio gobierno y su partido quienes la promovieron. Se perdió el objetivo central y se violaron sistemáticamente la ley y las normas por parte de funcionarios, legisladores, gobernadores y alcaldes.

En materia política, la constante fue la manipulación desde las autoridades para obtener beneficio político; el colmo de ello fue que hubo al menos 18 mil firmas de personas muertas que supuestamente estaban a favor de la consulta.

Se cambió el espíritu de este ejercicio al buscar que pasara de ser uno de revocación a uno de ratificación, figura que no se encuentra regulada en nuestra Constitución.

Organización de la Consulta, éxito del INE

El INE pese a haber sufrido un severo recorte presupuestal para este ejercicio, cumplió con creces su misión. De 3,830 millones de pesos que requería, solo le fueron otorgados 1,567 millones, es decir, menos de la mitad. Pese a ello, logró instalar casi la totalidad de las 57 mil casillas (excepto únicamente 20). Estas casi 57 mil mesas receptoras equivalen prácticamente a la totalidad de las casillas básicas instaladas en el último proceso electoral federal, con lo cual tuvo cobertura en todos los distritos y secciones electorales del país) y convocar a los 287 mil funcionarios de casilla necesarios.

Asimismo, cumplió en tiempo y forma al capacitar a los funcionarios de las mesas; promovió debidamente la revocación en todos los medios de comunicación y redes sociales, muestra de ello son los: 871,363 spots en radio y televisión que se transmitieron en 3,538 emisoras; Logró 493,754 visitas al micrositio relativo, hizo 794 publicaciones en redes sociales de Consejeras y Consejeros; Alcanzó 14 millones de impresiones mediante 140 inserciones en medios digitales; y contrató 66,072 espacios publicitarios en medios exteriores y organizó Foros de Discusión Nacional.

Además, hizo cumplir el Estado de Derecho al dictar medidas cautelares ante la constante y sistemática violación de las normas por parte de funcionarios, legisladores, gobernadores y miembros del partido en el poder. Hubo más de 170 quejas por parte de diversos sectores desde ciudadanos, organismos de la sociedad civil y legisladores, todas confirmadas y sancionadas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Esto fue muy grave: En ningún proceso electoral habíamos tenido tantas quejas.

Desarrollo de la jornada electoral

El tema más destacado de la jornada fue la baja participación ciudadana. De 92 millones 823 mil posibles votantes, según los resultados preliminares dados a conocer por el INE la noche de este domingo, solo participaron entre el 17% y 18.2%. Y no será vinculante, es decir, su resultado no será obligatorio puesto que se quedó lejos de la meta, no participaron los 37.1 millones de ciudadanos requeridos.

Con estas cifras no se puede declarar un ganador; perdimos todos como sociedad. Perdimos la oportunidad de que este mecanismo ganara la confianza de los ciudadanos y cumpliera su función para evaluar el desempeño gubernamental; perdimos económicamente miles de millones de pesos que podrían haberse utilizado para la compra de medicamentos, quimioterapias o vacunas tan necesarias para salvar vidas; Perdimos en materia de legalidad, los servidores públicos que deberían ser ejemplo en el respeto y cumplimiento a la ley, resultaron los primeros en violarla con acciones proselitistas, con el uso de recursos públicos y hasta con el uso privado de aviones públicos.

Las lecciones y el futuro

  • En el fondo, la principal lección es que los incentivos fueron para que el presidente solo buscara re-legitimarse, aunque no lo necesitara porque desde antes de la consulta era claro que la gran mayoría de los mexicanos quería que su periodo fuese prácticamente de 6 años (5 años y 10 meses) y lo cumpliera cabalmente.

  • Lo preocupante es el futuro. Que esta figura siga sufriendo alteraciones en su naturaleza y que los futuros gobernantes solo trabajen con una visión cortoplacista, con una visión de solo 4 años para llegar con una buena evaluación a la revocación. Eso privaría al país de estabilidad y crecimiento.

  • Nos preocupa también que este resultado logrado con una bajísima participación ciudadana sea usado para fomentar la radicalización del discurso oficial y profundizar la polarización social en lo que resta del sexenio. Alarma que la impune violación reiterada a la ley que vimos en las últimas semanas se convierta en regla de conducta de los funcionarios públicos de cara a las próximas elecciones en 2022, 2023 y la presidencial en 2024.

El llamado COPARMEX

La baja participación ciudadana es atribuible a que desde un inicio esta consulta de revocación no surgió de una legítima solicitud ciudadana. Las violaciones a la ley y la manipulación del ejercicio terminaron por desanimar a los ciudadanos.

Sin embargo, una vez más el INE demostró estar a la altura y ser un garante de nuestra democracia. Es la institución autónoma del Estado con mayor credibilidad en el país y en varias partes del mundo, al ser la columna vertebral que sostiene a la democracia mexicana. Cuida y hace respetar la Constitución. Por eso debemos evitar que se le pretenda debilitar a través de una “asfixia presupuestal” o mediante el hostigamiento a los consejeros (como lo son las denuncias de índole penal en su contra por hacer su trabajo).

Como organismo empresarial integrado por ciudadanos, la Coparmex reconoce el gran trabajo del INE y de los ciudadanos que participaron como funcionarios de casilla. También reconocemos a los ciudadanos y organizaciones que hicieron posible que existiera el ejercicio. El INE es de todos los mexicanos y es momento de reconocerlo, de apoyarlo y de seguir confiando en él. Por eso, Yo defiendo al INE, yo confío en el INE, el INE somos todos y es de todos, ahora más que nunca súmate: https://yodefiendoaline.mx/

Ojalá que aprendamos de las lecciones que dejó este ejercicio y aprovechemos para mejorarlo en el futuro. La ciudadanía debe ser revalorada, la ley respetada y la democracia ejercida.

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